La universidad unipersonal del pueblo chico.

Hay una constante muy rara en los escritores del boom y sus alrededores. En algún momento se tienen que ir de la ciudad a algún sitio recóndito donde básicamente leen. José Donoso en la Patagonia, Cortázar en los pueblitos donde hizo clases, Rulfo de vendedor viajero de llantas en la sierra. Todos pasaron años atrapados en sitios donde no había ninguna actividad salvo leer. Todos tuvieron que pasar por esa especie de servicio militar de la mente, para luego emigrar a las ciudades que a lo mejor debieron echar de menos antes de empezar a escribir.

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